SAMUEL SALCEDO - MIRROR IN A MIRROR
Nota de prensa
MIRROR IN A MIRROR
La galería presenta Mirror in a Mirror, la nueva exposición individual del escultor Samuel Salcedo, inaugurada el pasado 21 de abril. La muestra reúne un total de 18 obras realizadas específicamente para esta ocasión, consolidando una propuesta expositiva coherente y rigurosa en torno a la investigación formal y conceptual del artista.
El conjunto incluye cabezas de gran formato ejecutadas en hierro de fundición y cemento, cinco rostros en aluminio pulido de acabado brillante, tres piezas en resina blanca suspendidas en pared, así como una imponente cabeza de resina negra de gran escala, entre otras obras. Esta diversidad material no responde a un criterio meramente técnico, sino que articula un discurso en el que cada superficie se comporta como una “piel” distinta, enfatizando la relación entre materia, cuerpo e identidad.
El título de la exposición, Mirror in a Mirror, alude directamente a su planteamiento conceptual: la disposición frontal de las obras permite que estas funcionen como reflejos de sí mismas, generando un diálogo especular que interpela al espectador y lo sitúa en un espacio de confrontación y reconocimiento. Las piezas no solo se observan, sino que se responden mutuamente, activando una percepción dinámica del conjunto.
Fiel a su trayectoria, Samuel Salcedo continúa explorando la figura humana como eje central de su práctica. Su interés por los procesos de fundición se manifiesta especialmente en la incorporación de accidentes materiales —vacíos, irregularidades, tensiones superficiales— que lejos de considerarse defectos, enriquecen la textura y la pátina de las obras, aportando profundidad y complejidad visual.
Mirror in a Mirror podrá visitarse hasta el 30 de mayo de 2026.
CV - Biografía:
Samuel Salcedo
Barcelona - 1975
Samuel Salcedo estudió en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Barcelona (1998) y en la Manchester Metropolitan University, en el Departamento de Bellas Artes.
Su trabajo aborda la pasión, la violencia y la sumisión, así como los instintos más oscuros y primarios. Sus obras nos aproximan al carácter absurdo, cruel y descarnado de la existencia humana.
El artista elimina los elementos contextuales de sus esculturas y, al aislar a los sujetos de su entorno cultural, expone aquello que habitualmente permanece oculto. Las defensas se diluyen; lo aprendido, los estándares y los condicionamientos desaparecen. En este desplazamiento, emergen la ironía, lo grotesco, lo absurdo y lo incómodo, configurando una suerte de crónica íntima y privada.


















